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El Árbol |
 El
género Prunus, de las zonas templadas del hemisferio norte, tiene
dos especies de especial interés por su madera, el cerezo silvestre,
que se encuentra en gran parte de Europa y en el Asia Menor, y el cerezo
negro americano, del este de Estados Unidos. El cerezo silvestre es muy
común pero forma un árbol de talla pequeña. La especie
americana es algo mayor, alcanzando alturas de hasta 35 m, con troncos
de 35 a 50 cm de diámetro. |
La Madera |
La
madera de cerezo es de textura fina y de grano generalmente recto. Tiene
un color pardo rosado al ser cortada pero se oscurece ràpidamente
y, después de algún tiempo, toma un color rojo caoba. Su
aspecto frecuentemente se ve afeado por la presencia de bandas y vetas
gomosas. El cerezo europeo es algo más pesado que el americano
e intermedio entre la caoba y el nogal. La madera del cerezo se debe secar
con precaución ya que tiende a torcerse, pero, una vez seca, es
bastante estable. Por su peso tiene buena resistencia aunque no es particularmente
rígida. Se sierra fácilmente y puede ser trabajada, tanto
manualmente como a máquina, dando un excelente acabado. No se conoce
bien su durabilidad pero es mejor no utilizarla en exteriores.
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Su utilización |
| La madera del
cerezo es muy decorativa y se utiliza para la fabricación de muebles.
El cerezo silvestre produce poca madera por lo que las pequeñas
cantidades de que se dispone se reservan para determinados muebles. La
madera del cerezo europeo es más abundante y tiene cierta importancia
comercial en los Estados atlánticos americanos. Se utiliza en ebanistería
de lujo y para las placas galvánicas. Otros usos: Chapas Decorativas,
Tableros contrachapados, Revestimientos, Puertas, Escaleras, Tornería,
Pianos, Artesanía, Talla y Escultura.
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